Los caminos que llevan a la ansiedad adolescente
La experta Anne Marie Albano explica cómo detectarla
- Nota publicada en el DIARIO LA NACION, 9 de junio de 2007 -
Aterrizar en la capital mundial del psicoanálisis no la intimida: confiesa que sus vecinos "psicodinámicos" -como llama a los psicoanalistas neoyorquinos- le derivan adolescentes que en cuatro sesiones reconocen que su repliegue no se debe a que las salidas son aburridas, sino a que están deprimidos. Anne Marie Albano, directora de la Clínica de Ansiedad Infanto-Juvenil de la Universidad de Columbia, llegó al país invitada por la Asociación Argentina de Trastornos de Ansiedad para difundir algunos secretos de la terapia cognitiva-conductual y, con un inglés tan cristalino como su pensamiento, recorrió la cartografía de la ansiedad de los adolescentes.
-¿Cuáles son los signos que permiten a un padre reconocer que el sufrimiento de un hijo es un trastorno de ansiedad?
-Uno de los signos comunes es el miedo que subyace a un pensamiento catastrófico, siempre suponiendo que van a suceder cosas terribles, y que no se desprende de una lectura racional de la realidad. El origen de estas preocupaciones constantes radica en un mundo interno tan amenazante que los lleva a evitar el encuentro con los otros, a estancarse en su entorno protector o a vivir sin poder relajarse, con dificultades para dormir y convirtiendo cualquier turbulencia aérea en un pasaje asegurado a la catástrofe.
-¿Por qué se desencadenan estos trastornos?
-Tanto la ansiedad como la depresión tienen tres vías de llegada, y cada persona puede transitar una, dos o las tres. La primera es la genética o historia familiar. La segunda es el medio ambiente o sistema social en el que cada persona crece, y que incluye la forma en que los padres tienen de ver el mundo. Hemos encontrado en los niños y adolescentes con trastornos de ansiedad que los padres tienden a ser controladores y sobreprotectores, que ven el mundo como un lugar peligroso. La tercera vía es psicológica, y abarca las creencias, los sentimientos y las formas de actuar.
-¿Cuál es su propuesta terapéutica para estos adolescentes?
-Hay dos formas de tratar la ansiedad y la depresión: la primera es la terapia cognitiva-conductual, que puede ser individual, grupal o familiar. Enseñamos al paciente a tener en cuenta los tres factores que disparan ese tornado que le hace suponer que algo terrible le puede pasar en cualquier momento y no tiene forma de controlarlo: qué piensa, qué siente y qué hace. Le enseñamos a reconocer las
situaciones que disparan esa espiral catastrófica y luego le facilitamos formas muy específicas para controlar los sentimientos y pensamientos, y procedimientos para actuar. Es una terapia experiencial, con acciones concretas que inicialmente se realizan con la ayuda del terapeuta. Cuando la terapia no produce resultados incluimos medicación, que se combina con la psicoterapia.
-¿Qué lugar se les reserva a los padres dentro del tratamiento?
-El lugar de los padres es central, aunque en el tratamiento los incluimos sólo periódicamente, focalizando cómo deben ayudar a sus hijos sin anularlos. Buscamos que dejen que sus hijos hagan sus experiencias personales y no les teman a los fracasos, porque dan experiencia y enseñan cómo enfrentarlos. A veces ayudar es dejar de ayudar, y aprender a lidiar con las emociones que les dispara ver a los hijos hacer frente a sus propias dificultades. Es parte del rol de los padres dejar que los hijos crezcan y se independicen.
Tesy De Biase
Bullying, el cruel acoso entre chicos
Un alumno hostigado, en forma repetida y durante un tiempo prolongado, por otro que actúa como líder de un grupo sin que los adultos lleguen a enterarse. Esta forma de violencia incide en el rendimiento escolar de chicos de entre 11 y 17 años, provoca ausentismo, bajas notas y hasta abandono de los estudios. Todos sufren: las víctimas y los victimarios. Los expertos aseguran que es el síntoma de una sociedad en crisis, donde la violencia es la regla y no la excepción.Daniela Pasik
El gordito de la clase del que todos se ríen en la hora de gimnasia. La flacucha de aparatos y anteojos a la que nadie invita a los cumpleaños. Un grupo de niños señalando con el dedo a un compañero que ya no quiere volver a clase. Cirilo Tamayo y Siracusa, aquellos bravucones de Señorita maestra, no fueron una ficción creada por Abel Santa Cruz. Existen desde siempre en cada escuela de la vida real. Y también están los Palmiro Caballasca, esos alumnos que sufren en silencio el maltrato de sus pares.
La traducción de bullying sería algo así como bravuconeo y es el nombre que se le da al fenómeno de acoso entre compañeros de estudios. ?Es también llamado intimidación, hostigamiento, matonaje o bravuconada y, lamentablemente, se está convirtiendo en un tema acuciante de la realidad escolar en todo el mundo?, explica en un capítulo de su libro La comunicación con los padres el doctor Rolando Martiña, que también es miembro del equipo Programa Nacional de Convivencia Escolar del Ministerio de Educación de la Nación.
En diálogo con PERFIL, profundizó: ?La violencia ocasional no es lo mismo que el bullying, que sucede entre pares y es similar al comportamiento mafioso. Es una subcultura de la que los adultos muchas veces ni se enteran. Lo más peligroso es que la víctima un día puede explotar, entonces va con un arma al colegio y protagoniza una tragedia como la de Carmen de Patagones?. No hay cifras oficiales en nuestro país sobre este problema y, al respecto, desde el Ministerio de Educación porteño dicen que ?el bullying es un atravesamiento de lo que pasa en la sociedad, por lo que habría que trabajar con los adultos para solucionarlo?. Guillerma Bottassi, a cargo del Programa de Asistencia Socioeducativa en las escuelas medias del Gobierno de la Ciudad, reconoce: ?Por supuesto que hay situaciones de violencia entre pares?, pero agrega que ?el colegio es una caja de resonancia de lo que pasa en la sociedad?.
La ley de la selva consiste en que el más fuerte se come al más débil y, más allá de cualquier buena intención, muchas veces el sistema colabora en contra. Aurora Ayciriex, maestra de sexto grado en una escuela pública enclavada en la frontera de Lugano 1 y 2, dice: ?La violencia social está en todas partes. Incluso desde el Estado para conmigo y los chicos, cuando me hacen cargo de 39 pibes en un aula y, obviamente, no llego a profundizar todo lo que quisiera con cada uno?.
El paradigma lo muestra la telenovela infantil Patito Feo: no por nada es éxito de rating. Es algo que sucede cada día, silenciosamente y sin distinguir niveles socioeconómicos. ?Con el auge de la comunicación, no se sabe si es que las cosas pasan más o se saben más. Los docentes, mayormente, no están en condiciones de afrontar este tipo de problema. Les faltan herramientas de todo tipo?, sentencia Martiña.
Depresión, mucho mas que tristeza y dolor
- Nota elaborada con información extraida de artículo publicado en el
DIARIO LA NACION, Octubre 2003 -
Es la afección psicológica más frecuente: una en cada cuatro personas la padecerá en algún momento. En los adultos suele asociarse con el estado de ánimo abatido, en los niños se presenta como irritabilidad y aburrimiento, y las mujeres son más propensas a sufrirla.
ALGUNAS CONSIDERACIONES
EL mundo es para los depresivos, similar al de cualquiera, pero precario y opaco. Las cosas buenas de la vida se perciben cada vez más lejanas y ajenas.
Sin embargo, la desdicha no es una condición irreversible: aun en los casos más graves, la depresión es un trastorno curable. Muchos son los recursos que pueden devolver a los depresivos la emoción de disfrutar -y padecer, claro está- la experiencia compleja y estimulante de la vida.
1- LA TRISTEZA
Está por todas partes, como una epidemia. Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión es la patología mental más frecuente, hasta el punto de que durante el curso de la vida una de cada cuatro personas tendrá suficientes síntomas de depresión como para merecer algún tipo de atención. Es, fundamentalmente, un trastorno del humor.
Puede ir de un simple abatimiento a cuadros más graves. Su síntoma central
es la tristeza.
No se trata de la tristeza inherente a la vida, esa sin la cual sería
imposible reconocer también la alegría. La tristeza de la depresión es
diferente. Tiene mucho que ver con aquello que Sigmund Freud definía como
tedium vitae, el tedio de vivir. Un tedio que en la depresión se acompaña de
otros síntomas: Son muy frecuentes la angustia y la inhibición de la energía
corporal; faltan las fuerzas y las ganas se descuidan, no encuentran placer
en lo que hacen, están lentos, cansados; la mujer deja de sacudir las
frazadas de la cama, pasan muchas horas viendo televisión o en la cama
El insomnio está presente en el 60% de los casos y delata precozmente el
inicio de una depresión.
Son habituales los dolores de cabeza y las dificultades en la sexualidad,
pues muchas depresiones se enmascaran en el cuerpo, y los trastornos del
apetito: las personas con depresión están inapetentes o se comen todo.
En el área del pensamiento también hay dificultades: El depresivo se queja
de falta de memoria --, porque no presta atención al entorno, está fijado en
sus pensamientos oscuros.
Las quejas, las ideas hipocondríacas, los sentimientos de inutilidad de las
propias acciones y de culpa también están a la orden del día.
La necedad (no necesito nada, así estoy bien, suelen decir) es también muy
típica. Sin embargo, no es que estas personas no quieran mejorar.
Simplemente, no pueden hacerlo.
Particularidades
No todas las depresiones son iguales.
Si bien comparten -en mayor o menor grado, según las particularidades- los
síntomas anteriormente descriptos, existen distintas clases definidas por la
psiquiatría actual en el Manual de los Desórdenes Mentales (Dsmiv). La
depresión más extendida en la actualidad es la distimia o depresión
neurótica. . Se ha incrementado notablemente en la última década, superando
ya los trastornos de ansiedad. Se estima que de cada 100 personas, 30
presentan algún grado de depresión. Es una cifra muy elevada.
Esta depresión es la que empuja a las personas a los consultorios
psicológicos quejándose de que soy infeliz con mi vida. Su origen es
claramente psíquico: se la considera consecuencia de experiencias
conflictivas no resueltas ocurridas tiempo atrás que dejaron heridas en el
alma.
Puede durar muchos años y presentarse combinada con ataques de pánico o
ansiedad generalizada. Para que una depresión neurótica irrumpa, se necesita
un hecho desencadenante actual.
Por otra parte, la depresión reactiva es de duración breve y consecuencia de
un hecho determinado, grave y reciente. El ejemplo típico es el duelo: una
reacción normal.
La depresión endógena es una entidad psiquiátrica más severa, cuyos síntomas
son similares, pero no remiten con psicoterapia. Lo decisivo del
diagnóstico diferencial es que parece no tener sentido; no es posible
precisar ningún acontecimiento que explique por qué esa persona está
deprimida. Hay consenso en considerar un origen orgánico, ya sea
hereditario, genético u hormonal.
Otra clase de depresión es el trastorno bipolar (antes psicosis
maníaco-depresiva), enfermedad psiquiátrica que combina estados depresivos y
de euforia excesiva.
Tanto el trastorno bipolar como la depresión endógena tienen riesgo de
suicidio (entre un 10 y un 15%). Un paciente de este tipo con ideas suicidas
debe ser internado.
Es importante destacar que la tristeza se puede presentar en diferentes
enfermedades, como el hipotiroidismo y la anemia (que dan tristezas leves),
tumor de páncreas o de cerebro, mal de Parkinson, mala nutrición y
deshidratación, toxoplasmosis y cáncer de pulmón. Por eso se debe consultar
a un psiquiatra.-
2- ¿QUIENES?
La depresión es dos veces más frecuente en las mujeres que en los hombres.
Las que más rápidamente enferman son las amas de casa.
Están solas y ocupan su cabeza en pensamientos negativos.
Otra explicación de esta supremacía femenina apunta a los factores
hormonales, ya que algunas depresiones están íntimamente ligadas a los
ciclos hormonales, como la depresión posparto o el Desorden Disfórico
Premenstrual, una forma severa del síndrome premenstrual que afecta al 5% de
las mujeres y requiere tratamiento. En cuanto a la depresión pos-parto,
aunque es común sufrir estos períodos pasajeros de tristeza, un episodio
depresivo severo no es normal y requiere tratamiento.
La mujer se deprime, el hombre se emborracha, suele decirse, pero lo cierto
es que tanto el alcohol como las drogas -y la adicción al trabajo-
enmascaran la depresión en el hombre más comúnmente que en la mujer.
En el varón, la depresión se manifiesta como ira y desaliento, y puede ser
difícil de reconocer. También puede afectar su salud física: muchos de los
infartos de miocardio masculinos ocurren en el marco de un estado depresivo.
En cuanto a la depresión en la vejez es compleja y difícil de manejar. Están
solos, se alimentan mal y muchas veces la depresión aparece porque están
anémicos. No es normal que los ancianos se depriman. Por eso es importante
que la persona de edad ¤ avanzada sea estimulada a hablar de sus
sentimientos.
Diagnóstico y tratamiento
Las modalidades de abordaje de la depresión son múltiples y dependen de cómo
se la considere. Las corrientes psiquiátricas actuales, afines a la
psiconeuroendocrinología y apoyadas en el descubrimiento de los
neurotransmisores, afirman que la depresión es un desbalance
neuroquímico -genético, hereditario o adquirido- que se puede corregir con
fármacos.
En cuanto a la psicoterapia, es el apoyo obligado de cualquier tratamiento
farmacológico s-. Los pensamientos generan sentimientos; hay que entrar en
la depresión por el plano intelectual y por el afectivo.
Analizarse es establecer corte, aporta. No es una invitación a regodearse
con la melancolía, sino descubrir por qué su dolor es más importante que la
vida misma.
El ser humano es un misterio y tal vez sea cierto que si seguimos viviendo
no es porque la vida tenga un sentido, sino porque tiene fuerza. Esa fuerza
extraña, ese encuentro impensado y mágico con el otro o con nuestros propios
deseos que hace que un buen día quien no podía levantarse de la cama se
sienta, simplemente, feliz.
HAY QUE CUIDARSE, QUERERSE Y ESTARSE ATENTO...
Adolescentes: revolución en casa
- Extraído y modificado de una nota publicada en el
DIARIO LA NACION, Octubre 2003 -
Muchas veces estigmatizados como violentos o rebeldes, los adolescentes
necesitan luchar contra los mandatos de los adultos para buscar su propia
identidad. En esta etapa es fundamental poner límites, pero también
flexibilizar las reglas de la casa para permitir que los hijos jueguen a ser
adultos dentro del hogar, donde están protegidos
Numerosos estudios demostraron que los adolescentes, en el paso de la
dependencia a la independencia, no pueden llegar a convertirse en adultos si
no comprueban los límites de la autoridad. Tampoco son capaces de luchar por
lo que creen y lo que quieren si no tienen oportunidad de pelear contra las
creencias y los mandatos de los otros.
- Al poner un límite, los padres ejercen una función de cuidado, amparo,
protección. El adolescente quiere y necesita esas reglas, pero también las
pelea. Y está bien que sea así, porque esto ayuda a configurar su autonomía.
Los padres de adolescentes deben volver a aprender a criarlos y protegerlos,
poniéndoles límites, pero sabiendo que ellos pelearán duramente para no
aceptarlos -
Crisis de la familia
Aunque a los adultos les cueste hacerlos respetar y a los hijos les
provoquen furia, la comunicación entre padres e hijos adolescentes está
directamente relacionada con los límites.
En algunas culturas de Africa y de algunos países de América del Sur existen
rituales de pasaje de la infancia a la adolescencia. En estos rituales, se
les explica a los adolescentes qué es lo que la comunidad espera de ellos y
se los acompaña en el aprendizaje. Este tiempo de dedicación exclusiva ayuda
a que la transición no sea tan violenta para los adolescentes ni para los
mayores.
Si en el momento en que los habitantes de la casa comienzan a darse cuenta
de que están conviviendo con un adolescente, los padres buscan en una
librería material sobre el tema, encontrarán títulos como ¡Socorro!, tengo
un hijo adolescente, ¿Cómo sobrevivir a un hijo adolescente? o No mate a su
hijo adolescente.
Algunos de estos libros pueden resultar útiles, pero otros pueden terminar
de hundir a los padres en su desconcierto. Hay autores que consideran la
juventud como una amenaza o una edad peligrosa, cuando en realidad es un
momento en el que conviven sentimientos contradictorios, como el afán de
autonomía y la necesidad de encontrar límites para construir la propia
identidad.
En el pasaje de la niñez a la etapa adulta, los hijos intentarán
independizarse para llegar a ser autónomos y los padres deberán entender que
este proceso los apartará, sólo por un tiempo y en algunos aspectos de la
vida, de los hijos. La adolescencia no es sólo una crisis de los hijos, es
una crisis de la familia en conjunto, en la que los padres le pasan la posta
al hijo ya crecido.
Después de un período de peleas que aparece como un pequeño nubarrón al
principio de la adolescencia y se convierte en una tormenta en la etapa
media, muchos padres terminan por aceptar aspectos de la vida de sus hijos
adolescentes que pueden incluso ser lejanos a sus propias expectativas. Por
ejemplo, una vocación poco común.
A veces, la necesidad de rebelarse va más allá de estar o no de acuerdo con
las sugerencias paternas: la cosa está en hacer lo contrario a ellas. Un
aspecto para valorar es la capacidad de los padres para adaptarse a esta
necesidad de autonomía adolescente sin sentirse desplazados y pudiendo
flexibilizar las reglas.
Para los adultos, esta flexibilización es un doble esfuerzo, porque mientras
los adolescentes caminan hacia la adultez, los padres se encuentran
atravesando su propia crisis: la de la mitad de la vida, con percepciones a
veces angustiosas respecto del paso del tiempo y, otras, con frustraciones
relacionadas con sus realizaciones personales y proyectos de vida.
¿Cuándo preocuparse. o que hacer?
Muchos padres se preguntan en qué grado la conducta de su hijo adolescente
es una crisis demasiado tumultuosa o un inadecuado manejo de la situación
por parte de ellos.
Para despejar esas dudas hay que ampliar la mirada sobre otros aspectos del
mundo adolescente. El universo adolescente comprende la familia, la escuela
y los amigos. Cuando los tres funcionan bien se sentirá cómodo y satisfecho.
Si en uno de los grupos las cosas no están bien, los otros dos pueden
compensar: por ejemplo, si un chico no está bien en casa, la escuela y el
grupo de pares pueden hacerle de soporte. O si está aislado del grupo de
amigos por alguna razón, la escuela y la familia compensarán.
Si un adolescente está mal en dos de esos tres mundos, el único en el que
está cómodo no alcanza para compensar el resto. Muchas veces, los
desencuentros familiares, si se acompañan de menor rendimiento escolar y
también de aislamiento social, pueden estar marcando una depresión
subyacente que hay que atender.
Si la conducta del adolescente demuestra simplemente que está desarrollando
habilidades para establecer una independencia de los adultos, en especial de
sus padres, y es capaz de desarrollar buenos vínculos, los padres deben
comprender que una conducta molesta puede ser saludable y deseable para esta
etapa. En general son conflictos transitorios y una buena comunicación entre
padres e hijos les pondrán fin.
Algún adulto puede participar como mediador y muchos conflictos pueden
mejorar con negociaciones oportunas y límites consistentes establecidos con
una buena dosis de respeto.
Las actitudes que deben cumplirse para que esta etapa sea atravesada sin un
nivel de tensión que convierta la vida cotidiana en una batalla son,
fundamentalmente, la disponibilidad de los padres para dejar salir y entrar
a los jóvenes del sistema familiar, de modo que puedan probar estar afuera y
volver a sentirse protegidos en casa.
Se requiere flexibilidad para cambiar las reglas familiares mientras los
hijos crecen, porque en ese período la casa será el lugar donde el
adolescente juegue a ser adulto. Los cortocircuitos les impedirán a los
padres disfrutar de la adolescencia y enriquecerse con ella. Como en
cualquier acuerdo entre dos partes, se podrá negociar y ambos deberán
comprometerse y dar algo a cambio. Claro que cada familia tiene sus reglas
de oro y ésas no se negocian.
Al mismo tiempo que se flexibilizan las reglas familiares cuando los chicos
crecen, la familia deberá poner en práctica límites consistentes frente a lo
que no se negocia, que será diferente para cada familia según su propio
sistema de valores. Las familias que no pueden flexibilizar reglas ni poner
límites consistentes corren el riesgo de que los hijos pongan la rebeldía
afuera porque en casa no se lo permiten y se alejen prematuramente del hogar
o se expongan a conductas de riesgo.
Un nuevo cuerpo
Mientras los padres se preocupan por la conducta de sus hijos, los
adolescentes -y especialmente, las chicas- están preocupados por el cuerpo:
los cambios, la imagen que ven en el espejo, las señales que hablan de
madurez física y sexual, o por molestias que muchas veces no se relacionan
con enfermedades específicas.
Aunque la secuencia de los acontecimientos de la pubertad es parecida en la
mayoría de los adolescentes y en todas las culturas, el momento puede
variar: el inicio de la pubertad está relacionado con la genética, el sexo,
las características corporales, el estado nutricional y la salud física y
emocional.
Lo más común es que las chicas comiencen con los cambios físicos antes que
los varones. Una niña de 13 años, por ejemplo, puede haber completado su
crecimiento mientras su hermano de 15 todavía está por hacerlo. Y aunque la
mayoría de los adolescentes no sufre ninguna dificultad especial durante
esta etapa, las chicas que maduran pronto o los varones que maduran más
tarde tienen más posibilidades de experimentar preocupaciones y estrés por
el desfase en el tiempo de su desarrollo físico. Hablar con ellos sobre el
tema legitimiza la preocupación y ayuda a formar un contexto de comprensión
y acompañamiento. Muchas veces, estos desfases son fuente de malestares
(como dificultades menstruales) o de problemas de conducta o baja autoestima
en el caso de varones.
A medida que el cuerpo cambia, los adolescentes se deben ir adaptando a la
nueva imagen corporal, que a veces no es la que esperaban. Las presiones
culturales hacen que las chicas estén particularmente preocupadas y
descontentas con su peso, lo que a veces las prepara para dietas
potencialmente peligrosas y posibles trastornos de la alimentación.
Despierta la sexualidad
Si bien la sexualidad nace con el individuo, los adultos comienzan a
ocuparse o preocuparse por el desarrollo sexual de sus hijos cuando éstos
llegan a la adolescencia.
El interés por los temas sexuales es una parte esencial del desarrollo
adolescente y su expresión está relacionada con diversos factores: las
formas de crianza, los vínculos, los valores familiares (religiosos, éticos
y morales), las conductas, la opinión del grupo de pares y las presiones
culturales son los más importantes.
Los adolescentes crecen hoy en un contexto cultural menos prohibitivo que en
el que se desarrollaron sus padres. Los medios transmiten información
abundante y confusa sobre el sexo, y por eso es muy necesaria la
comunicación entre padres e hijos para que éstos puedan mejorar el cuidado
de su salud reproductiva.
Un estudio que realizó recientemente la Universidad de Lomas de Zamora para saber qué conocimientos tienen los jóvenes sobre la sexualidad determinó que más del 70 por ciento de los chicos de entre 11 y 15 años reconoce los métodos de barrera como apropiados para prevenir enfermedades de transmisión sexual.
Sólo el 40 por ciento de los encuestados había recibido información en la escuela sobre sexualidad y el resto dijo que los conocimientos los había obtenido en otros ámbitos.
Algunos comentarios sobre el tratamiento y abordaje de pacientes con capacidades fisicas disminuidas
| La finalidad de esta nota, es pensar y analizar los diferentes aspectos que intervienen en los procesos de rehabilitacion psico- fisica, en personas con capacidades reducidas en el area motora.
|
Los pacientes que concurren a la rehabilitación médica, son personas que como resultado de una incapacidad física, se encuentran en diferentes grados en inferioridad funcional, para llevar a cabo sus actividades diarias.
Las estrategias de las terapias de rehabilitación, tanto física, como psíquica, intentan en un primer estadio, ayudar al individuo que padece estas dolencias, como asimismo su familia, a incorporarse a las actividades sociales y diarias, en el mayor nivel posible, compatible con su limitaciones funcionales.-
Con frecuencia esta dificultad no puede eliminarse, o curarse totalmente y es por ello, que los llamamos patologías residuales , que son crónicas.Es importante incorporar a la enfermedad la palabra APRENDIZAJE, ya que SERA ESTE MODELO DE NUEVA SITUACION LA PAUTA PARA UNA NUEVA MANERA DE SER Y DE ESTAR EN EL MUNDO TANTO EL PACIENTE COMO SU GRUPO FAMILIAR.
SOBRE EL APRENDIZAJE
El aprendizaje de CAMBIOS DE CONDUCTAS es muy importante para el proceso de rehabilitación global y su adaptación al medio social y familiar.
SOBRE EL TOMAR CONCIENCIA DEL ACCIDENTE
Tomar conciencia sobre esta nueva realidad, destroza la persona los últimos restos de la vida que no fueron dañados por el accidente sufrido.
DESESPERACION, PERDIDA DE ESPERANZAS…
Todo cae y se derrumba frente as la posibilidad de lo que vendrá, ¿la silla de ruedas?… ¿El mundo reducido a una cama, unido a la vida por sondas, fluidos, enfermeras..?
Pensarse como muerto, o desear morir, es algo que resuena como palabras que cobran sentido y entidad de cercanía.
Obviamente cada trauma, despierta angustias infantiles, depresiones, rechazo social alejamientos familiares, rupturas emocionales, duelos, etc.
En general hablaríamos de esta primer etapa de conocimiento de uno mismo post-trauma, como vivida con gran sufrimiento.
SOBRE LA IMAGEN CORPORAL
"Existe un cuerpo por domesticar", dicen los que sufren...
El ideal estético individual del cual dependemos y esta integralmente ligado a lo afectivo y a los deseos individuales se acaba de romper.
LA CONSTITUCION DE NUESTRA IMAGEN YA NO ES PROPIA
Hay que reconstruir nuevamente nuestro cuerpo y nuestro yo intelectual y psíquico,
afrontar la calle, la mirada de los otros, y la mas dura, la de cada enfermo, eso si es muy difícil.
Pelear la vida, desde otra perspectiva, donde hay que aprender todo de nuevo.
APRENDER A RELANZARSE, INICIAR LA PARTICIPACION ACTIVA
Es aquí que co-participan los profesionales de las diferentes disciplinas, para ordenar prioridades, para intentar estabilizar la intensa frustración de las personas discapacitadas.
Resulta imposible recuperar las formas perdidas, eso es un error, se deberá intentar constituir una identidad nueva, sobre lo que cada individuo es y siente.
Realizar el trabajo simbólico DEL DUELO, es integrar, digerir, para luego, por fin tratar de aceptar la nueva realidad.
Es muy importante para el proceso de rehabilitación el mantenimiento de la motivación del paciente, aun sobre su propio interés personal a adaptarse a las técnicas que se le esta enseñando.
Es este el problema psicológico mas frecuente: la falta de interés en los cambios.-
Se actúa entonces, reforzando permanentemente conductas nuevas dirigidas a generar vínculos positivos aceptar la posibilidad de que no se realicen aquellas cosas que pensamos o deseamos hacer.
ALGUNAS CONSIDERACIONES FINALES
LOS OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO PSICOLOGICO INCLUIDOS EN LA REHABILITACION DE CADA PERSONA DEBERIAN CENTRALIZARCE SOBRE LA SSITUACIONES MAS DESTACADAS Y POSIBLES DE CADA INDIVIDUO.
SOBRE QUE COSAS SE PODRIAN HACER, Y QUE CAMBIOS DE CONDUCTA NECESITARA ESE INDIVIDUO PARA PODER ENTENDER ESTE PROCESO DE CAMBIO SIMBOLICO.
TRATAR DE IDENTIFICAR LOS REFORZADORES DE CONDUCTA Y EVALUAR LAS NECESIDADES DEL PACIENTE.
SE DEBERIA TAMBIEN ESTRUCTURAR UN VINCULO TERAPEUTICO ADECUADO Y ESO SIGNIFICARIA QUE EL TRABAJO TERAPEUTICO DEBERA SER SENCILLO, IR DESPACIO Y EN ARTICULACION FUERTE CON LA FAMILIA Y EL EQUIPO FISIATRICO TRATANTE.
UNOS Y OTROS
- DEBERIA SER EL PSICOTERAPEUTA, QUIEN CON EL ENTORNO DEL PACIENTE, DEBAN AYUDAR A PONER OTRA VEZ EN SU LUGAR, LAS COSAS DAÑADAS..-
- HAY QUE AYUDAR, SI ES POSIBLE, A LOS PACIENTES A RELANZARSE, AL MUNDO, ACOMPAÑADOS, PERO A INTENTAR PARTICIPAR NUEVAMENTE DEL LUGAR DE DONDE HAN VENIDO.-
- NO SE PUEDE RECUPERAR LA IDENTIDAD Y LAS FORMAS PERDIDAS, PENSAR LOS TRATAMIENTOS DESDE ESE LUGAR, ES A MI CRITERIO EQUIVOCADO.-
- EL TRABAJO PSICOTERAPEUTICO EXIGE ESTA VEZ, ESFUERZO Y FRUSTACION POR PARTE DE ALGUNOS Y UN TRABAJO SIMBOLICO DE DUELO, PARA INTEGRAR, DIGERIR, PERDONAR, PARA PODER AL FIN ACEPTAR, DE OTROS.
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
- Valoracion y Tratamiento Psicologico-William E Fordyc.
- Los Discapacitados y la Ssexualidad -Bernardette Soulier-Editorial Herder 1995
Introducción al Narcisismo.- Obras Completas.- S. Freud.